viernes, 17 de octubre de 2008

QUÉ LOCURA MÁS BUENA


Últimamente vengo conociendo a un viejito que es un encanto. Siempre he sentido especial predilección por este género pero lo mío con Antonio es algo especial. Desde el momento que se acercó a mí pensé que era un ángel y eso es precisamente lo que sigo pensando.
Empecé a ir a Misa de 10 todos los días hace poco tiempo, y el primer día que lo hice recuerdo que oía unos pasos arrastrados que se acercaban hacia mí con el cansancio de los años encima. Entonces tocó mi hombro y me extendió una hojita escrita a mano, con esa caligrafía inconfundible del hombre entrado en años, lleno de experiencia y con la vista más bien cansada.
Tras la Misa, me acerqué a él para darle las gracias y me invita a salir fuera para hablar un rato. Me cuenta que en su vida ha sido un gran pecador, y que arrepentido por todo el daño que ha hecho, intenta resarcir a su Señor hablando de él a todo el mundo y levantándose a las 5 de la mañana todos los días para rezar.
Algunos piensan que está un poco pirado, porque cuenta ciertas expereciencias místicas suyas de dudosa realidad y porque habla a todo el mundo, sin reparos, te conozca o no, de lo maravilloso que es su Señor y lo importante que es arrepentirse y estar en continua comunión con Dios.
Si eso es locura, bendita locura- digo yo-, que ya quisiéramos muchos tener a Dios tan presente y esa ambición de resarcimiento por los daños causados que tiene este pobre hombre, que conociéndole, sinceramente, no creo que haya podido ser tan malo.
Si eso es así, a mí también me encantaría estar loca.
Por cierto, la fotografía está tomada de un escrito original de Antonio, que son los papelitos que se dedica a repartir a todos los que echan un ratito de visita por las Iglesias.

1 comentario:

gente sin prejuicios dijo...

hola osos pensando!!! a mi tambien me gustaria ser como ese Antonio. enhorabuena por el blog! con tu permiso te enlazo al mio; que ya va siendo hora; tengo que volver a escribir!!!he llegado a tu blog por una amiga